Gripe (no nos ataca, nos depura)
Reproducimos aquí una entrevista
al médico higienista Eneko Landaburu, publicada en el periódico vasco
Gara. El médico español, autor del libro “Cuidate cumpa” y radicado en
Argentina, fundamenta una visión alternativa de la gripe, considerándola
como parte de un proceso depurativo que pone en marcha el organismo
para aliviar la carga tóxica que agobia a la estructura corporal.
También explica el rol benéfico de la fiebre y lo nefasto que es su
represión.
¿Hay que creerse todo lo que dicen las autoridades sanitarias y propagan los medios de comunicación, sobre la Gripe Porcina?
No es nada saludable creer todo lo que escuchamos, aunque vengan de
altas instancias. Aunque venga adornado de palabrería técnica, cifras y
estadísticas. Existe todo un arte de mentir y confundir con
estadísticas. La industria farmacéutica ama mucho más el dinero que el
bienestar humano. Si convence al Comité de Expertos de la Organización
Mundial de la Salud (OMS) de la necesidad urgente de sus productos,
hacen un negocio redondo. Se aseguran una buena venta a todos los
ministerios de sanidad del mundo.
Si quieres engañar a alguien
métele miedo y prisa para no se pare a pensar. Dudar es de sabios.
Mantengamos la calma y no demos nada por supuesto. Dudemos de que la
gripe sea peligrosa, de que la causa sea un virus que se contagia, de
que los antivirales, las vacunas, los antigripales y los antitérmicos
sean necesarios, beneficiosos e inofensivos.
¿Qué escuchamos sobre la gripe?
Que la gripe es peligrosa. Que se puede complicar y matar. Que mata
al año en España de 2.000 a 3.000 personas y en el mundo entre 250.000 y
500.000. Que afecta a aves y mamíferos. Que la causa es el contagio de
un virus. Que entre 1918 y 1919 hubo “gripe porcina” que mató a más de
20 millones de personas en todo el mundo. Que existe el peligro de que
esto vuelva a ocurrir. Que afecta a mucha gente a la vez (epidemia),
sobre todo durante el invierno. Se le llama también Influenza porque se
vio que influía el clima. Que es una enfermedad aguda (pasajera)
respiratoria, parecida al catarro pero con fiebre. Que los virus que
causan la gripe y el catarro son distintos, aunque su composición es
semejante: ARN (Acido RiboNucléico). Que los virus de la gripe y el
catarro viajan en gotitas de saliva y secreciones nasales. Que se
contagia a través de un apretón de manos, la tos, el estornudo o el
habla a una distancia de 1,8 metros. Que los malestares empiezan 7 días
después del contagio. Que nos lo puede contagiar un “portador sano”, que
lleva el virus pero no padece la gripe.
¿Es peligrosa la gripe?
La gripe es la respuesta defensiva al peligro, típica de aves y
mamíferos. Lo que es peligroso es la guerra, la contaminación industrial
y agrícola, la alimentación moderna, la tensión nerviosa continuada,
las emociones intensas, la drogadicción, la pobreza, las olas frío o de
calor, sobre todo si vives a la intemperie o en una vivienda precaria…
También son peligrosas las teorías y prácticas sanitarias equivocadas:
vacunas, antigripales, antivirales, antitérmicos, incluso algunos
remedios naturales.
Entre 1914 y 1918 hubo una guerra mundial donde
se utilizaron gases tóxicos. En las guerras las condiciones de vida de
muchos seres humanos empeoran. La gripe sería la respuesta defensiva.
Mucha gente moriría a pesar de la respuesta gripal defensiva o por
combatir la gripe con remedios.
Durante una ola de frío o de
contaminación atmosférica, el cuerpo tratará de sobrevivir poniendo en
marcha mecanismos defensivos gripales. Podrá morir en el intento, pero
la causa no será la gripe, sino un ambiente adverso y los tratamientos
inadecuados.
Si sometemos a un régimen carcelario agobiante a vacas,
cerdos y pollos, es lógico que desarrollen gripes para intentar
sobrevivir. Si mueren en el intento no culpemos a los virus que
encontremos en sus secreciones.
¿La gripe es una pobre incomprendida?
Para comprender la gripe hay que entender que la inteligencia que
construyo nuestro cuerpo en el vientre materno nos acompaña y lucha por
conservarnos vivos.
Nuestro cuerpo tiene una serie de puertas de
entrada y de salida. Nos entra por los alvéolos palomares, oxigeno. Y
por las mucosas digestivas nutrientes y agua. Por estas puertas nos
pueden entrar sustancias tóxicas, las cuales también pueden entrar por
la piel y otras mucosas.
En nuestro interior se producen
continuamente sustancias tóxicas resultantes de las reacciones químicas.
A más actividad celular, más producción de sustancias tóxicas. A más
ejercicio muscular, mental, digestivo o térmico (pasar frío o calor),
mayor producción de sustancias tóxicas en nuestro interior. También en
nuestro interior nuestras células están muriendo constantemente. Algunos
desechos pueden ser aprovechados. Otros son tóxicos y tienen que ser
eliminados.
Las sustancias tóxicas de origen externo y las que se
producen dentro de nosotros, normalmente salen por el aliento pulmonar,
por la bilis hepática, por la orina renal y por el sudor de la piel. Y
en situaciones extraordinarias, el cerebro decide desencadenar catarros y
gripes para potenciar estos procesos de limpieza necesarios. Aliento,
sudor y orina sobrecargados, aumento de la temperatura corporal, para
acelerar las reacciones bioquímicas corporales, congestión de tejidos
diversos e incluso puede haber vómitos y diarreas. Toda la energía se
concentra en labor depuradora, dejando sin energía la digestión
(inapetencia, rechazo de alimento), los músculos (debilidad,
postración), los sentidos (vista y oído muy sensibles). Catarros y
gripes no son ataques que vienen de fuera, son decisiones inteligentes
desencadenadas desde el interior del cuerpo.
¿Por qué la gripe sólo ocurre en aves y mamíferos?
La gripe va acompañada de un aumento temperatura: fiebre, calentura o hipertermia.
Aves y mamíferos tenemos control interno de la temperatura. Somos
“endotermos”. Animales de sangre caliente, decíamos antes. Lagartos,
serpientes, tortugas, anfibios y peces, no tienen control interno de su
temperatura. No padecen la gripe, ya que no pueden elevar su
temperatura. Tendrán otros mecanismos de defensa.
Mamíferos y aves,
somos capaces de mantener una temperatura estable, en torno a los 37
grados, independientemente de la temperatura del ambiente. Cuando hace
calor, el cerebro pone en marcha mecanismos de pérdida de calor:
vasodilatación (rubor), aumento de la sudoración y disminución de la
actividad cardiaca. Cuando hace frío pone en marcha mecanismos para
reducir la perdida de calor y aumentar su producción: vasoconstricción
(palidez), disminución del sudor, encogimiento, contracciones y
relajaciones musculares rápidas (temblores, castañeo de dientes,
escalofríos), aceleración cardiaca y respiratoria. Somos capaces de
elevar nuestra temperatura.
La gallina, para empollar sus huevos
aumenta su temperatura bajo el control cerebral, reduciendo la pérdida
de calor y aumentando su producción. La elevación de nuestra temperatura
cuando estamos agripados también es una decisión de nuestro cerebro.
Dinos algo en concreto sobre la gripe porcina o gripe A (H1N1)
Al final, las diferencias entre la gripe corriente y la gripe A no
son grandes, en cuanto a síntomas y contagio. Los síntomas son muy
parecidos, aunque los producidos por el virus A(H1N1) son más leves,
cortos (4 días en lugar de 7) y benignos.
Actualmente según la OMS
(Organización Mundial de la Salud) estamos en la Fase 6 de alerta o Fase
Pandémica (Epidemia extendida por todo el mundo). Pero es que la gripe
siempre ha sido pandémica, ha estado presente en todo el mundo.
Ya
ha habido antecedentes de Gripe Porcina. Mira lo que cuentan los Centros
para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC, Atlanta, Gobierno de
EE.UU.) en
www.cdc.gov/spanish/EIS/timeline.htm:
“Año 1976: Una variedad de influenza poco común descubierta en soldados
de Fort Dix, New Jersey, provoca la muerte de uno de ellos. Esta
variedad, llamada Gripe Porcina, mató a 500.000 personas en EE.UU. y a
más de 20 millones de personas en todo el mundo entre 1918 y 1919
(“Gripe española”). Para evitar que esto ocurriera de nuevo, 50 millones
de estadounidenses fueron vacunados en diez semanas, lo que representa
un record mundial. No ocurrió una epidemia de gripe porcina y,
desafortunadamente, muchos de los que fueron inmunizados contra la gripe
porcina desarrollaron el Síndrome de Guillain-Barré (SGB), una
enfermedad neurológica poco común con síntomas similares a los de la
polio”.
Se detectaron más de 500 casos de parálisis. Treinta personas murieron como resultado directo de la vacunación.
La OMS (Organización Mundial de la Salud) ha avisado: acelerar la
vacuna de la gripe porcina puede aumentar los efectos secundarios.
¿Entonces la gripe es beneficiosa?
Fiebre, inflamación, tos, estornudos, vómito, diarrea, etc…
presentes en la gripe, aunque causen molestias son beneficiosas. Son
mecanismos defensivos, constructivos, purificadores, renovadores.
Después de la gripe, estaremos mejor que antes.
Inflamación viene de
“flama”, llama. También se le llama “congestión”. El cerebro da la
orden de dilatar los capilares para aumentar la circulación sanguínea.
Esto causa cuatro signos: tumor (bulto), dolor, calor y rubor. Para
describir un tejido inflamado, la medicina usa la terminación ITIS. La
Inflamación de la garganta se llamara faringitis, la de la cavidad
nasal, rinitis, la de la vejiga urinaria, cistitis, la de la vagina,
vaginitis… A la neumonitis, se le conoce más por neumonía. El fenómeno
es el mismo. Lo que cambia es la localización y la alteración de la
función del tejido inflamado. Si los tejidos son mucosas, puede que haya
una producción mayor de moco o pequeñas secreciones líquidas. La
rinitis dificulta la entrada de aire por la nariz, la laringitis altera
la voz (afonía, ronquera…), etc.
El mundo y nuestro cuerpo esta
inundado de virus y bacterias. El virus no es un ser vivo. Es una
molécula de ARN. Nuestras células contienen ARN. El virus de la gripe es
un desecho celular, no alguien que nos ataca.
Que el virus gripal
es una consecuencia y no la causa, podría explicar que los “portadores
sanos” lleven encima el virus gripal sin padecer malestares gripales y
que parejas que duermen juntas, se abracen y se besen no se contagien la
gripe
No hay nada de extraño que de vez en cuando nuestro cuerpo
decida dejarnos sin fuerzas para concentrarlas en tareas de limpieza
profunda, reparación y remodelado. Y más aún cuando nuestras condiciones
de vida no son las más adecuadas.
Las epidemias tienen sus razones.
La naturaleza nos esta queriendo advertir que vamos por mal camino, que
tenemos que dar marcha atrás. Por ejemplo que tenemos que dejar de
contaminar, de maltratar y envenenar a los animales y plantas que van a
ser nuestro alimento. No encajar la crítica, usar mascarillas, usar
alcohol y demás desinfectantes, consumir vacunas, antivirales,
antigripales y vacunas no es más que aumentar aún más los niveles de
contaminación.
Según esto ¿cómo prevenir, curar y no complicar una gripe?
Si aprendemos a no perder la calma, descansar suficiente, huir de
los ruidos y contaminaciones, alimentarnos mejor… el cuerpo necesitara
de menos gripes purificadoras.
Si tu cerebro ha decidido elevar tu
temperatura, no le lleves la contraria. Es para trabajar más rápido: Con
más calor las reacciones bioquímicas de nuestros tejidos van más
rápido. Todo está bajo control cerebral. Cuando tu instinto de
conservación decida subir la temperatura, provocará escalofríos. Y
cuando quiera bajarla, aumentará la sudoración. La fiebre no es
peligrosa. Es útil para mantener las infecciones a raya, para evacuar
sustancias contaminantes y para destruir células cancerosas.
La
elevación brusca de temperatura puede causar en algunos menores de cinco
años convulsiones. Tratar de bajar la fiebre puede causar
posteriormente estas elevaciones bruscas. Estas convulsiones no dejan
lesiones cerebrales irreversibles. Personas con lesiones cerebrales han
tenido mejorías después de tener convulsiones. Consumir más Vitamina E
reduce las convulsiones infantiles. Comer aceites refinados y calentados
a altas temperaturas, destruye la vitamina E presente en los aceites.
El cerebro de los autistas funciona mejor cuando tienen fiebre por
encima de los 38 grados.
Se esta aceptando que la “fiebrefobia”, el
miedo irracional a la fiebre, es epidémica tanto en la población en
general como en los trabajadores sanitarios. La fiebre es la amiga que
no hay que reprimir. La fiebre no causa meningitis, pero si que puede
estar combatiendo a una meningitis, que en caso de ser bacteriana habrá
que tomar antibióticos. Fijarse si hay rigidez de nuca, inconsciencia,
vómitos como escopetazos, manchitas rojas en la piel…
Lo que si es
peligroso es tratar de bajar la fiebre, tanto con agua como con
medicamentos. El Acido Acetil Salicílico en menores de 18 años, puede
causar lesiones cerebrales graves. Apareció en prensa el caso de una
joven modelo brasileña que una infección urinaria se le extendió por
toda la sangre (septicemia), se le obstruyo la circulación sanguínea en
manos y pies, hubo que amputarle y acabó muriendo. Bajar la fiebre puede
favorecer la extensión de las infecciones. Las personas que sobreviven a
las septicemias suelen ser las que tienen fiebres elevadas.
Los
antigripales se usan para aliviar molestias, mientras el cuerpo se cura
solo. Pero tienen sus peligros. El descongestionante nasal
fenilpropanolamina puede causar infartos cerebrales. Consumir los
antivirales recomendados Tamiflu y Relenza, es correr riesgos de padecer
sus efectos adversos, sin garantía de que sirvan para algo.
La
próxima vez que tengas gripe aprende de la gallina clueca, que con 42
grados de temperatura, los cinco primeros días se queda quieta, sin
comer y sin beber. No hagas nada y déjale hacer a la abuela naturaleza.
Para que tu cuerpo pueda concentrar sus fuerzas en sus labores
defensivas y purificadoras, dale el máximo reposo: la horizontal, la
oscuridad, el silencio y el reposo digestivo. No comas si no tienes
hambre. Tu cuerpo ha tomado la decisión de alimentarse de las reservas.
Bebe según la sed. Si sientes asco, podría ser que tengas que pasar un
día o dos sin tomar agua. Si tienes los pies fríos, ponte calcetines o
una bolsa de agua caliente. Si las pesadillas no te dejan dormir,
refréscate la cabeza de vez en cuando. El proceso durara 7 o 10 días.
Los tres o cuatro primeros días vas empeorando y luego iras mejorando.
Si se te agota la paciencia y no soportas más la fiebre, expón la piel
al aire o mójala con agua templada (el agua conduce el calor 20 veces
más rápido que el aire). En última instancia toma Paracetamol, 10 mg por
Kg.
El personal sanitario son seres falibles, con posibilidad de
equivocarse. Se calculan unos 30 errores por cada mil actos médicos. Con
la alarma causada con la gripe porcina, habrá aglomeración en los
hospitales, el personal sanitario se sobrecargará de trabajo y
aumentarán los errores. Ese ha podido ser el caso del recién nacido que
murió en un hospital madrileño por ponerle leche en vena cuando había
que ponérsela en el estómago por sonda. El bebé nació prematuro por
cesárea y la madre afectada por la gripe porcina murió tras la
intervención.
Eneko Landaburu – Médico higienista –
www.opaybo.org
18/08/09 –
www.gara.net/paperezkoa/20090818/152282/es/El-virus-gripe-es-desecho-celular-no-alguien-que-nos-ataca